Reseña – The Possession

The Possession es el último título de Óscar Arévalo, editado por Gen X Games y para 3-5 jugadores. Presentado en el Festival Internacional de Juegos Córdoba 2014, ahora mismo está en la Feria Internacional de Juegos de Mesa en Essen 2014. Editado en castellano, inglés y alemán, estará disponible en las tiendas próximamente. Gracias a AGR priority, os ofrecemos aquí una primicia del juego. ¿De qué va esto?

portada

El primer dato a tener en cuenta es que Óscar es un cinéfilo total. Su último juego publicado es Seven Swords, basado en la película Shichinin no Samurai (Los siete samuráis en castellano; Akira Kurosawa, 1954). Ahora nos ofrece un juego basado en un referente entre las películas de terror gore: The Evil Dead (Posesión infernal en castellano; Sam Raimi, 1981). Como en la película, cinco chicos entrarán en una casa misteriosa donde encontrarán un libro antiguo. El problema llegará cuando alguno de ellos comience a sentir el ansia de probar la carne de sus amigos.

Como todo juego que busca adaptar una película, The Possession es un juego brutalmente temático. Las mecánicas están al servicio del tema: tenemos un título de perfil ameritrash cargado de azar y acción visceral (¡literalmente!). Con un diseño gráfico muy particular, vamos a ver qué nos ofrece esta apuesta no apta para el público familiar de Gen X Games.

Qué pinta tiene

En 25 Cards no somos amigos del unboxing por considerarlo un formato que aporta poco. Sin embargo, el aspecto gráfico apoya muchísimo al tema en The Possession, y el trabajo de AGR priority ha tenido impacto en el diseño a nivel de jugabilidad. Así que hemos pensado en un término medio: os dejamos aquí esta galería de fotos y vosotros decidís si os interesa verlas o no. Sinceramente, las sensaciones en la partida no serían las mismas sin el diseño de AGR y el trabajo gráfico de Víctor P. Corbellá.

Os esperamos en el siguiente punto de la reseña. No os quedéis embobados, por favor.

Cómo se juega

En The Possession puedes estar Bien o puedes estar Poseído. El juego es completamente diferente dependiendo de tu estado. Tu estado puede cambiar a cada turno. Supongo que tras leer esas tres frases nadie esperará encontrar aquí un juego estratégico: hacéis bien. El juego es completamente táctico, y más vale que no pongáis mucho empeño en desarrollar una estrategia de partida.

El objetivo de los jugadores que están Bien es:

  1. Poseer al menos 1 página del Necronomicón (en general, robando cartas hasta encontrarla)
  2. Encontrar una Llave (robando cartas de nuevo)
  3. Utilizar su Llave para entrar en el Sótano o la Buhardilla y tomar la carta correspondiente
  4. Con todo esto, intentar quemar su(s) página(s) del Necronomicón en una habitación con Altar

Si lo consiguen, rompen la maldición y ganan la partida. Si no, una de sus páginas se quema sin efecto y deberán volver a intentarlo. Mientras tanto, el objetivo de los jugadores Poseídos es:

  1. Causar daño a los jugadores que están Bien, obteniendo contadores de Trofeo (ojos, orejas o manos arrancados, a gusto del Poseído en cuestión)
  2. Causarles más daño. Básicamente es eso. Este segundo punto se puede repetir tantas veces como se desee.
  3. No ser desmembrados por completo, porque estarían fuera de la partida. Cuando decimos “ser desmembrados” lo decimos literalmente: mirad la imagen de abajo.

Si en algún momento todos los jugadores están Poseídos, gana la partida aquel que tenga más contadores de Trofeo.

Ficha-personaje3_poseido

Rachel tiene 5 miembros que deberás amputarla para sacarla de la partida. El debate sobre si Nacho Vidal tendría ventaja como personaje queda para otra ocasión.

La gracia, y el acierto de este juego a nivel de diseño (que al fin y al cabo es lo que tratamos en este blog) es que al inicio de cada turno todos los jugadores lanzan el dado de Posesión. Según su resultado, jugarás el turno como Humano o como Poseído. Si bien no es completamente aleatorio (a medida que bajan tus puntos de Vida como Humano tendrás más probabilidades de quedar Poseído), es suficiente azar para imposibilitar estrategias a largo plazo. Porque creednos: el juego es realmente diferente según tu estado. Saber adaptarse a los cambios será vital para ganar la partida, sea de una u otra forma.

Podríamos dar muchos más detalles, pero tenéis el reglamento completo de The Possession colgado en BGG. Echadle un vistazo si os interesan sus mecánicas en profundidad.

Ese no sé qué

El nosequé de ese juego es su temática, y cómo Óscar ha buscado engranar mecánicas a su alrededor para conseguir un producto divertido y que recree la película que homenajea. No es un juego de terror psicológico: es un juego de sustos, posesiones, sangre y miembros despedazados. Todo un reto para cualquier diseñador. Y aquí viene la gran pregunta: ¿consigue transmitir el horror y el agobio de verte encerrado en un ala de la casa con un colega que de repente empieza a echar espuma por la boca?

. Definitivamente, lo consigue. Los Humanos que quedan Poseídos con poca vida tienen una cantidad brutal de acciones por turno, son auténticas máquinas de picar carne (humana). Sumad eso a que en las habitaciones empiezan a acechar miembros amputados con vida propia tras los sillones, y a que el árbol de la entrada extiende poco a poco sus ramas para violarnos… no quedan sitios seguros a los que huir. La casa se convierte poco a poco en un auténtico suplicio para los Humanos, que no pueden buscar Armas para defenderse o la puñetera llave del sótano sin que un brazo poseído les saque un ojo o una pierna les pegue una patada en la oreja.

Rachel

Rachel Poseída tiene 5 acciones (abajo a la izda). Pero si tiene 9-7 vidas sumará 1 adicional, y otra más con 6-4… y si muere tendrá un total de 9 acciones. Creedme, no parará hasta veros morir a todos.

Mecánicamente, el juego funciona muy bien. Los Humanos asumen mayores riesgos si quieren tener más acciones durante su turno, mientras que los Poseídos deben tener bastante cuidado con sus ataques ya que no es difícil desmembrarlos (y así dejarlos fuera de la partida). La progresión del juego es notable a medida que avanza la partida, y la presión tanto sobre los Humanos (con poca vida) como sobre los Poseídos (con pocos miembros restantes) es cada vez más fuerte. Hay que pensarse muy bien qué hacer para no perder las valiosas acciones que jugamos y tener siempre un ojo en los demás. Mientras en este turno debes huir de Helena, el próximo turno quizá sea Rachel quien enloquezca e intente arrancarte la mano de cuajo. O quizá seas tú, ya prácticamente preparado para quemar el Necronomicón, quien se vea arrastrado a una furia sangrienta a costa de tu propia integridad física.

Y este último punto es el que puede echar para atrás del juego. No gusta verse obligado a cambiar el plan. Cuesta aceptar como jugador que, estando ya a punto de ganar, un dado te obligue a retrasar esa victoria durante al menos un turno más. Jugar como Poseído no es menos divertido (a título personal, quizá lo sea más): el problema puede ser tener que cambiar de estrategia a cada turno. Hay cierta clase de jugadores que no disfrutarán lo más mínimo con el juego al forzarles este a adaptarse continuamente.

Para cerrar el punto, el nosequé del juego tiene en contra un pequeño detalle. Vuestro personaje será salvajemente desmembrado por los Humanos mientras se encuentre Poseído. Sin embargo, al despertar como Humanos de nuevo al turno siguiente… ¡esto no os habrá causado la menor pérdida de vida! Si tenías 9 vidas, al despertar y comprobar que te han arrancado ambos brazos de forma sádica… seguirás teniendo 9 vidas. Esto se puede atenuar con una regla opcional, pero por nuestra experiencia creemos que desequilibraría el juego. Mecánicamente es una medida correcta, pero en un juego que brilla por implementar bien la temática cuesta entender que tu Humano y tu Poseído sean entes separados hasta estos límites. Pero lo son, y de hecho ¡tus propios miembros amputados te atacarán si te liberas de la posesión, ya que siguen presos del demonio!

Daga

¿Te parece poca cosa? Os aseguramos que os enfrentaréis a brazos poseídos y cabezas malignas con tal de ponerle la mano encima…

¡Los veredictos!

The Possession es, en nuestra opinión, un muy buen juego temático. Pero tanto su tema como su mecánica de posesión dejan fuera de la diversión a algunos jugones.

Lo mejor de The Possession: el pequeño tablero-puzzle de Daño Corporal, gracias al cual podréis desmembrar físicamente a los Poseídos que se atrevan a atacaros. Pero ojito, que ese brazo recién arrancado no se va a quedar ahí tirado durante el resto de la partida. Simplemente genial, el gore más divertido que hemos visto.

Lo peor de The Possession: que no se haya encontrado solución mecánica para que pierdas vida como Humano al arrancarte extremidades como Poseído. Este concepto de no-relación hace complicado entender bien la mecánica en una primera partida y sigue rechinando un poco durante las siguientes.

Te gustará si: eres amante de las situaciones tensas e imprevistas, te gusta tener que adaptarte a lo que marque el cruel dado encargado de tu destino y/o lo juegas con el grupo adecuado. Creednos, si los jugadores viven la partida y le echan humor las risas están aseguradas. Pensad que os pasáis la partida arrancando miembros, palabra que da mucho juego. Por supuesto, también te gustará (y mucho) si consumes pelis del género, o si tu ex se parece a alguno de los personajes.

No te gustará si: odias el terror, odias el gore, odias el azar y/o odias tener que cambiar tu estrategia continuamente por imposición de un estúpido dado. Probablemente tampoco le veas la gracia si lo juegas con un grupo que busque optimizar la partida (aunque el azar lo hace imposible) o que no entre en el tema (cosa complicada al haber miembros arrancados sobre el tablero).

Opinión de Mario: sabiendo a lo que vas y con la gente adecuada, este juego es más que divertido. Porque puede ser divertido jugar cartas desde tu mano o mover miniaturas, pero recolectar ojos y arrancar el brazo del tablero de un rival… es otro nivel. Es un juego para vivirlo y meterse en él, eso sí. Aunque el azar está presente en todo momento, recompensa el saber adaptarse a como marcha la partida y jugar las acciones con cabeza según el momento. Como pega principal, las primeras partidas son consulta tras consulta al manual por la cantidad de iconos que presenta.

Opinión de María: este juego tiene partidas geniales y partidas muy planas. Depende mucho del grupo, de cómo salgan las habitaciones y de si los jugadores consiguen Armas rápido o no, por ejemplo. Aunque cuanta más experiencia tienen los jugadores con él más divertido resulta, tened cuidado sobre todo con elegir bien a quién se lo ponéis delante. Si no conseguís sentiros realmente en una casa del horror, vais a pasar un rato aburridillo. En cambio, jugado con ganas es casi como ver una película.

The Possession estará en venta, estiman desde la editorial, a principios de Noviembre. Esperamos que la reseña os sirva para conocerlo algo más antes de poder adquirirlo. Para cualquier pregunta, los comentarios están abiertos. ¡Nos volvemos a arrancar piernas con motosierras!